Editoriales Rebeldía


Dice Durito que el Poder crea estatuas pero no para escribir o recrear su historia, sino para prometerse a sí mismo la eternidad y la omnipotencia.”Para contar la historia del Poder”, dice Durito, “basta con describir las estatuas que en la geografía del tiempo y del espacio hay en el mundo”.

“Porque”, dice Durito que, “donde faltan las razones abundan las estatuas. Cuando el Poder no es todavía Poder sino está en lucha por serlo, sus dogmas se hacen declaraciones de principios, programas, planes de acción, en suma, son estatuas en proyección. Cuando el Poder se hace de la silla del Poder, sus dogmas se hacen leyes, constituciones, reglamentos, en suma, son estatuas de papel que luego son estatuas de piedra”.

“Al Poder no le importa el consenso, el acuerdo, la palabra que nace a uno y a otro. Le interesa la dominación. El acuerdo legitima, el Poder legaliza. En el Poder, la carencia de legitimidad se soluciona con dogmas, es decir, con estatuas”. (más…)

Editorial 6Dice Durito que los poderosos han hecho plano el mundo. Que a fuerza de guerras, de muerte y destrucción, lo han ido achatando hasta quitarle su redondez.

“Y no sólo”-, dice Durito, “ya achatado, los poderosos han colocado el mundo como si fuera una pared que divide a unos de otros. Pero no es una pared así como las conocemos, no. Es una pared acostada. O sea que no sólo hay un lado y otro lado, sino que hay un arriba y un abajo”. (más…)

Editorial 5

Dice Durito que todas las opciones múltiples que el Poder ofrece, esconden una trampa.”Donde hay muchos caminos y se nos presenta la posibilidad de elegir se olvida algo fundamental: todos esos caminos llevan a lo mismo. Así la libertad no consiste en elegir el destino, el paso, el ritmo, la velocidad y la compañía, sino en sólo elegir el camino. Y más aún, la libertad que ofrece el Poderoso es sólo la libertad para elegir quién caminará en nuestra representación”, dice Durito.

Y dice Durito que, en realidad, el Poder no oferta más libertad que la de elegir entre múltiples opciones de muerte. (más…)

Editorial 4Dice Durito que todos los políticos (“que conste que no estoy diciendo que sean malos o buenos”, aclara Durito) predican que la historia no es mas que la búsqueda de una habitación donde estar contentos. Los enemigos (“que quede claro que no digo que sean malos o buenos”, vuelve a interrumpir Durito) están encerrados en esa habitación y no dejan entrar a los demás. El objetivo de la historia es entrar a esa habitación, desalojar a los que están ahí y ocupar su lugar. El político llama entonces a luchar por la posesión de la llave de la puerta.

Pero, dice Durito, la lucha política no es ya por entrar a esa habitación, sino sólo por la llave de la puerta, es decir, por quitar la llave a quienes la tienen y ocupar su lugar de porteros. “Se ha avanzado mucho en la democracia”, dice Durito que dicen los políticos, “ahora ya se puede cambiar de portero”. Tener el Poder es tener la llave de la puerta de la historia, no importa que los dueños de la habitación sean siempre los mismos.

Dice Durito que los zapatistas son el hazmerreír de todos los políticos modernos, sean de izquierda o de derecha. Dice Durito que es porque los zapatistas cargan a sus espaldas una pesada llave para la que no hay puerta, ni cerradura, ni habitación. (más…)

 

Editorial 3

Dice Durito (que alguna vez fue ferrocarrilero) que la política del Poder en el neoliberalismo (“escríbelo completo -me dice y ordena- porque no es una verdad para siempre, sino algo para el ahora”), es como un tren.
Dice Durito que en el tren de la política neoliberal, los vagones de adelante son disputados neciamente por quienes suponen que pueden conducir mejor, olvidando que la locomotora es la que lleva a los vagones y no al revés.
Dice Durito que los políticos ignoran también que la locomotora la conduce otro (aquel que habla la lengua del dinero) y que, en el descarrilamiento por venir, los vagones de lujo, los de adelante, son los primeros, sí, pero a la hora de desbarrancarse.
Dice Durito que a pie viaja la gente común y corriente.
Dice Durito que caminar es gratis, es más divertido y ahí uno decide a dónde va y a qué paso. (más…)

 

Editorial 1

Dice Durito que la vida es como una manzana.

Y dice también que hay quienes la comen verde, quienes la comen podrida y quienes la comen madura.

Dice durito que hay algunos, muy pocos, quines pueden elegir cómo se comen la manzana: si en un hermoso arreglo frutal, en puré, en uno de esos odiosos (para Durito) refrescos de manzana, en jugo, en pastel, en galletas, o en lo que dicte la gastronomía.

Dice durito que los pueblos indios se ven obligados a comer la manzana podrida y que a los jóvenes les imponen la digestión de la manzana verde, que a los niños les prometen una hermosa manzana mientras se las envenenan con los gusanos de la mentira, y a las mujeres les dicen que les dan una manzana y sólo les dan media naranja.

Dice Durito que la vida es como una manzana. (más…)

Editorial 2
Durito
(Reproducimos a contnuación un fragmento de la carta con fecha 12 de octubre del 2002, que el Subcomandante Insurgente Marcos dirigió a Angel Luis Lara “El Ruso” y que fue leída el 24 de noviembre en el Aguascalientes de Madrid, en el Estado español)
(…)
Después de una pausa agrega: – ¿Y cuar es el tema de tu escrito, chaval?
- Y nada tío, de qué va ser, de la rebeldía y de un Aguascalientes que van a abrir en los Madrides -, respondo yo contagiado del flamenco que cunde en la champa.
- ¿Madrid? ¿Cuál Madrid? ¿El de Aznar y la benemérita? ¿O el Madrid irreverente?
- El irreverente, claro, aunque no sería extraño que el Aznar quiera meter las pezuñas.
- ¡Magnífico! -, aplaude y baila Durito de una forma tal, que ya Federico García Lorca resucita y le compone la desconocida e inédita “Soleá del Escarabajo Epiléptico”.
Cuando termina su danza, Durito ordena:
- ¡Escribe! Te voy a dictar mi ponencia. (más…)